jueves, 16 de abril de 2009

A ti.

A mi amor:

Comienzo esta carta llamándote mi amor, porque es una palabra con un significado muy amplio, engloba la pasión que sentimos cuando nos conocimos, el cariño en que fue transformándose con los años y este sentimiento que percibo ahora y que no se muy bien como definir.

Han pasado muchos años, qué más da cuantos, si son más de la mitad de nuestras vidas. Y ¿Qué tenemos en común? Un techo, una cuenta bancaria y un libro de familia, tal vez no es poco, pero a mi me faltan las pequeñas cosas, los detalles que se han ido quedando en el camino o que jamás existieron.

Te veo como a un ancla, clavado en el suelo, no quieres separarte de él por miedo a caerte o perderte. Así te sientes seguro, no te arriesgas a sentir frío o calor, no te atreves a emprender un camino desconocido, no permites que se acerquen a ti personas extrañas que puedan reprocharte tus miedos.

Yo soy una cometa. Me gusta vestirme de colores. Quiero volar, sentir el aire en la cara. Aspiro a subir cada día un poco más alto. Me dejo llevar por el viento, a veces con demasiada facilidad, pero me gusta ver el mundo desde distintas perspectivas para comparar, para definirme a mi misma.

Muchas veces he intentado mantenerme a tu lado, pero lo único que he conseguido es golpearme una y otra vez contra el suelo. ¿Has intentado tú, alguna vez siquiera, estirar tu mano para tocarme?

Durante muchos años fuiste el hilo que me sujetaba a la tierra, de maravilla, todo el mundo necesita alguien que le ponga los pies en el suelo. Pero hoy siento que tus miedos y tu dolor son un lastre demasiado fuerte que me está haciendo perder altura. Me ahogo.

Quiero terminar esta carta con buen sabor de boca, por eso voy a decirte las palabras que realmente hacen que esto haya valido la pena, lo que llena mi vida de verdad y espero que también la tuya: nuestros hijos. Gracias por ellos.

En un lugar entre el cielo y la tierra, a diez de algún mes de nuestras vidas.


Siempre contigo. Siempre sin ti.

2 comentarios:

javier dijo...

Qué bien escribes. Cómo sintetizas, cómo resumes. Me pido ser uno de tus primeros lectores siempre. Lo que no dices delante de los demás lo sueltas a través del teclado. No gritas en un mundo de estridencias(¡GRACIAS!), solamente dejas caer lo que quieres decir... a quien tenga la paciencia de oirte. No dejes de escribir, por favor. Gracias

Anonimoconocida dijo...

Que lástima tan grande...haber tenido una cometa tan hermosa entre las manos...y haberla dejado escapar...